Ansiedad en las comidas

Es posible que estés asistiendo a un caso de angustia a la hora de ingesta por parte de tu perro. Puedes notarlo muy fácilmente, cuando no dura la comida en su cuenco ni un minuto tras colocarla, observas como engulle en vez de comer y apenas para a respirar. Escuchar la respiración agitada y su sonido al tragar de forma continua. Si no estás en casa para verlo en vivo y en directo quizá notes como a menudo le duele la barriga, sufre de gases a menudo o presenta deposiciones con aspecto de diarrea o, directamente, la presencia de este mal.

Estos comportamientos se deben a ansiedad por comer. El perro es un animal que de forma tradicional ha sido salvaje de modo que se ha visto obligado por siglos y siglos a buscar su propia comida. Es natural que deseen comer todo lo que vean que es posible engullir y lo hagan rápido, les puede el instinto de conseguir la mayor cantidad de comida posible así como el miedo a que los alimentos los tome otros o les sean arrebatados.

Algunos perros serán glotones por naturaleza. Esa es la personalidad de nuestro amigo y no se debe a ninguna condición preocupante para nosotros. La forma de saber si nuestro perro es así o si le ocurre algo que se está mostrando a través de su comportamiento alimentario es observarle atentamente y pensar si, esto que observamos, es una conducta de nueva aparición o si, por el contrario, ha sido así siempre.

¿Cuáles son las causas de que coma con ansia?

Debemos saber que hay un par de causas distintas de la ansiedad que llevan al perro a ingerir grandes cantidades de comida. Lo has adivinado, una de ellas es, efectivamente, la presencia de algunas enfermedades. Tal y como ocurre en el caso de los humanos, la presencia de diabetes puede aumentar la necesidad de ingerir más comida pues está se gasta rápidamente. De hecho, esta ansiedad por comer es realmente frecuente entre los cachorros de cualquier raza, pues, acostumbrados a pelear por el alimento con el resto de sus hermanos, entenderán que nosotros vamos a robarle su comida y por ello se darán especial prisa por tenerla toda. Si este es el caso, debemos permanecer al lado del pequeño, permaneciendo tranquilos y no haciendo otra cosa que movernos de forma pausada y acariciarles, hablándoles con tono calmado. Así entenderán que no somos un enemigo y que no tenemos interés por sus alimentos.

El aumento de la hormona del estrés, el conocido cortisol, de forma constante ocasiona una enfermedad hormonal conocida como el Síndrome de Cushing que también cursa con este tipo de síntoma. Al estar tomando algunos medicamentos pueden verse aumentada la voracidad, este es el caso de los corticoides y corticoesteroides. Si estos son los casos, nuestro veterinario de confianza ya nos habrá advertido sobre ellos de modo que podemos estar alerta y actuar en consecuencia siguiendo las indicaciones que nos haya transmitido.

Angustia canina

La presencia de ansiedad en los perros puede producirse por muchos motivos. La psicología de los perros es casi tan compleja como la de los humanos de modo que algunas situaciones complejas para nosotros pueden serlo también para ellos. Este es el caso de los duelos, por ejemplo. Sucede que los hábitos de los canes se ven alterados por la falta de algún ser querido que haya sido especial para él. Puede ocurrir lo mismo si nos hemos mudado, si lo dejamos a cargo de alguien si nos hemos ido de vacaciones, si sienten la soledad porque pasamos muchas horas fuera de casa…etc. En definitiva, padecerán de ansiedad si se encuentran incómodos en el hogar. La razón de la sobreingesta con motivo de la ansiedad es que la utilizan como método de control de estas emociones desagradables. Los perros no tienen la capacidad de poder dominar sus emociones como nosotros de modo que buscan alivios rápidos y satisfactorios para ello. La comida es un reforzador primario que tiene una potente fuerza, así, su valor cuando se consigue es tremendo resultando en que el comportamiento sigue manteniéndose tal como se da a fin de asegurar la obtendrá futura de ese potente regalo.

Consejos para la ansiedad por la comida

  • Tu perro no debe tener en todo momento comida en el plato. Si ve comida en el mismo se la va a comer, de modo que solo podrás colocarla cuando sean las horas establecidas para comer.
  • Exacto, debes determinar de antemano tomas. Lo normal son tres a lo largo del día. Recomendamos que sean en horas donde haya gente en casa que pueda observar su comportamiento en las mismas.
  • No le deis comida fuera de esas horas, exceptuando las chuches de premio.
  • Evita dar comida de la mesa de los humanos. Los perros en seguida se acostumbran a esto y pedirán hasta hartarse si alguna vez alguien le ha dado. Conciencia a tus allegados de que cumplan esta norma.
  • Esparce la comida por el suelo para que se vea obligado a comer más despacio.
  • Un grano más grande es más difícil de tragar por lo que masticará con más ímpetu.
  • Mantén al perro en forma mediante paseos y juegos enérgicos.
  • Deja que se calme antes de comer. Posterga la toma si le ves nervioso.
  • Acudid al veterinario si observas que esto es nuevo en su comportamiento y si observas molestias gastrointestinales o diarreas que parecen no resolverse solas.
  • Procura que tenga una alimentación adecuada.
  • Hay algunos comederos que vienen especialmente formulados para las comidas pausadas. Infórmate y hazte con uno de ellos.