El problema de las deposiciones en la calle

Es muy importante que los perros consigan aprender a orinar y defecar en la calle y no en casa. Necesitamos que adquieran el hábito y se regulen en función de las horas a las que saldrá a pasear. Esta es una de las grandes preocupaciones de los dueños de perros y que además suscita más preguntas y cuestiones. Si no tenemos experiencia con perros y un amigo canino llega a nuestras vidas seguramente nos preguntaremos cómo enseñar a tu perro a hacer sus necesidades en el momento y lugar adecuado.

También puede pasar que, aunque con experiencia previa, haya momentos o lugares donde los perros se orinen o defequen y no sea adecuado, como cuando los llevamos en el coche. Sucede además que los perros por motivos emocionales pueden hacer sus necesidades en casa para expresar lo que sienten. En este artículo vamos a ayudaros a poder solventar todas estas situaciones, así que tomad buena nota.

Enseñar de cero a mi perro a hacer sus necesidades

Lo primero que debemos tener en cuenta es que este proceso de aprendizaje suele darse en la infancia del perro, es decir, cuando es cachorro. Como todo en la vida, habrá cachorros a los que le será más fácil aprender el proceso y lo lograrán en seguida, otros en cambio necesitarán más tiempo.

Cuando son cachorros, igual que los humanos, necesitan orinar y defecar de forma más frecuente. Al principio, por ejemplo, será necesario excretar cada hora aproximadamente. Durante el primer año de vida este tiempo ira incrementando progresivamente según el perro se desarrolla. Ten en cuenta que, de media, los perros adquieren el control de sus excreciones en torno a los cuatro meses de vida. Esto se debe a que, a esta edad, cuentan con un aparato excretor bien desarrollado que les permite este control. Los pasos que seguir serían los siguientes:

  • Define un lugar donde llevarás a tu perro para que haga sus necesidades. Este lugar debe estar lejos del lugar donde duerme y de su comida.
  • Cubre esta zona con empapadores que encontrarás en tiendas de mascotas. Puede ser también papel de periódico.
  • En esa zona pon un poco de su orina, para que pueda reconocerla como un lugar a marcar.
  • Ojo con la zona elegida. Si está dentro de casa el perro puede interiorizar el hogar como lugar para excretar y luego le costará mucho más la transición a la calle.
  • Algunas actividades o momentos del día son propensos para excretar. Por ejemplo, siempre que despierte (aunque sea de una siesta), tras comer o beber, después de jugar u alguna otra actividad de ajetreo (visitas en casa) o tras un periodo en su trasportín.
  • De esta manera, podrás marcarte que el perro coma a determinadas horas. 20 minutos después de ingerir el alimento, debes acercarlo al lugar determinado para que lo haga.
  • Recompensa a tu perro cuando haga sus necesidades en el lugar adecuado. No debes castigarlo cuando lo hace en lugares inadecuados, esto no le ayuda a aprender, solo le pone nervioso.
  • La recompensa debe seguir de forma inmediata a la acción. Dale su chuche favorita o achúchalo o muéstrale lo contento que estas tras hacer sus necesidades en el lugar adecuado.
  • Debes aplicar estas pautas de forma rígida hasta que tu perro lo aprenda. Debes ser cuidadoso con este punto, ya que de eso depende la adquisición de este hábito. Crea y mantiene rutina.
  • Este proceso requiere de mucha energía, atención y constancia. Sé paciente y podrás ver los resultados.
  • Esto forma parte de lo imprescindible en la educación de tu perro. Si quieres conocer más te invitamos a conocer los 5 aspectos esenciales que debes hacer con tu perro.

El perro vuelve a orinarse o defecar en casa

En este apartado te hablamos de esas situaciones en las que el perro ya aprendió a hacer sus necesidades de forma correcta, pero o bien sigue teniendo algún hábito incorrecto o de pronto parece hacer desaprendido.

Mantiene hábitos de excreción incorrectos

Hay que saber que en estos casos normalmente se trata de perros que saben hacer sus necesidades en la calle, pero por varios motivos necesitan marcar su hogar. Como sabrás los perros son animales sociales que se rigen por un código jerárquico. De esta forma, marcan con su orina los lugares que conciben como su territorio como modo para alejar a otros perros de lo que les es propio y a modo de información, como comunicar “he estado aquí”.

Los perros pueden marcar con su orina objetos o muebles que consideran suyos si tienen una personalidad dominante. Especial cuidado debemos tener si han marcado nuestro sofá o cama, esto quiere decir que el perro considera que estos muebles son de su posesión. Esto podemos solucionarlo no permitiendo más que se suban a los mismos, enseñando a quién pertenecen realmente (son nuestros, al fin y al cabo). Si las marcadas son puertas o esquinas del hogar nuestro perro nos está indicando que se siente solo en casa, esta conducta la realizan para sentirse más seguros y confiados.

La solución en estos casos pasa por una serie de pasos que te detallamos a continuación:

  • Lavar a fondo nuestra casa, sin usar amoniaco. De esa forma eliminaremos restos de orina de nuestro perro que puede actuar como señalador de que pueden volver a defecar en esos lugares.
  • En la calle dejar que olfatee y marque a gusto, dejándolo el tiempo que necesite para ello.
  • En casa, debemos vigilar de cerca al perro. Si vemos que va a orinar debemos decirle “no” de forma clara y contundente para evitar que termine de orinar.
  • Cuando haga sus necesidades en la calle debemos elogiarle de forma inmediata por los motivos que hemos comentado anteriormente.

Parece haber desaprendido

En estos casos seguramente estés ante un problema emocional del perro. Una forma muy frecuente es el hecho de orinar para mostrar sumisión. Puede que el perro no esté correctamente socializado y no vea otras formas de mostrar respecto y agradecimiento. Esto también puede ocurrir en casos de perros maltratados. Si observas que tu perro orina cuando le saludas, estás ante un caso de orina por sumisión. Para terminar con ello lo que debes hacer es ignorarle mientras lo hace. No le tranquilices ni le regañes, ambas cosas propiciaran el problema.